Presentación
Ya se sabe que el ser humano huye -generalmente- de las grandes profundidades y prefiere quedarse en lo superficial, por aquello del menor esfuerzo, pero también es menor el gozo. Y si nosotros observamos ese indefinido frenesí, ese descorazonado aliento místico, ese quebrado soplo poético que aparece en cada obra -sobre todo la de la última época- nos daremos cuenta de que la sensación plástica se pierde para dar paso a otro nuevo valor suma de los bagajes de una vida.
Tema portada: "Cabeza de personaje"
